Es saludable nuestro aceite de oliva ecológico, porque se elabora a través de un proceso de extracción en frío combinado con técnicas que lo liberan del uso de productos químicos en su composición.

Estamos hablando de un aceite 100% orgánico, beneficioso para la salud y quizás lo realmente reseñable: más respetuoso con el medio ambiente. Este es el primer punto determinante a la hora de decidir si consumimos o no el aceite de oliva ecológico. El hecho de estar libre de pesticidas u otros productos químicos aporta al aceite de oliva ecológico la seguridad de poder librarnos de estos agentes tóxicos, que pueden llegar a ser dañinos para nuestro organismo. Y si a estas razones le sumamos el hecho de que cuidamos el entorno en el que vivimos, ¿qué más le podemos pedir?

En conclusión, es evidente que existen beneficios cuando consumimos aceite y productos ecológicos en general; el más claro de todos sin lugar a dudas, es un impacto más positivo sobre el medio ambiente, que se manifiesta a medio y largo plazo en dos aspectos clave para su sostenibilidad, tal y como rezamos en nuestra cooperativa ecológica:

  1. La creación de una conciencia de cuidado del medio ambiente y el entorno natural, llevando consigo una mayor dedicación a las tareas agrícolas que garantiza la permanencia de la población en el medio rural.
  2. La proliferación e incremento de la fauna y la flora, favoreciendo un equilibrio más natural dentro de nuestro medio de vida y su Biodiversidad.

Por otro lado, un aceite de oliva ecológico con certificado oficial, nos da la seguridad de que nos estamos librando de residuos químicos apreciables, asunto especialmente delicado cuando sufrimos sensibilidad o intolerancias que nos pueden hacer enfermar. Es por ello que desde aquí, siempre animamos a informarse bien acerca de todo lo que compramos y comemos.

Glyphosat STOP