Para los amantes del paisaje de montaña y la geología, las Sierras Subbéticas, declaradas como Geoparque, son una gran oportunidad. Labrados sobre la roca caliza aparecen picos, riscos, tajos y multitud de expresiones del karst, todo ello, salpicado por manchas de vegetación, donde predominan extensos campos de olivos y algunos endemismos.

Pico La Tiñosa nevado

El agua juega un papel fundamental en este entorno. Surge en numerosos manantiales como el de Zambra y forma arroyos que endulzan el paisaje. Los ríos modelan la roca cavando profundos cañones como el Bailón. El arte popular ha transformado algunos de estos surgimientos, que abastecen a la población, como la Fuente del Río, en Cabra, y la monumental Fuente del Rey, con más de cien caños, en Priego, o el Canuto de Rute.

Sierra Horconera

Paseando por sus sendas, se bordean terrenos kársticos de difícil caminar, como el Lapiaz de los Lanchares, que asciende hasta el Picacho de la Virgen de la Sierra, donde se celebra una romería tradicional. Desde aquí, mediante un magnífico mirador, se contempla el Poljé de la Nava y, en días claros, las cumbres de Sierra Nevada.

Buitre leonado

Los aficionados a la travesía de montaña y la escalada divisarán desde el pico más alto de Córdoba, La Tiñosa, un bello paisaje salpicado de poblaciones dispares. La roca, gris y ocre, contrasta con la verde vegetación que surge de ella. Es el caso de las encinas y del matorral de lentiscos y coscojas, que dan paso a majuelos, matagallos y peonías, en las solanas. En el sendero botánico del centro de visitantes Santa Rita se aprecia una muestra de las más de 1.200 especies vegetales de este Parque Natural.

Sierras Subbéticas Geoparque mundial de la UNESCO

Adentrándose más en la tierra, el visitante se sorprenderá por la multitud de cavidades y grutas existentes. Destacan la Sima de Cabra, donde se puede practicar espeleología, y, por supuesto, su cueva más famosa, Cueva de Los Murciélagos, declarada Monumento Natural. En esta joya arqueológica, se encuentran numerosas especies de este curioso mamífero y restos humanos del Neolítico, época de la que representa un gran exponente en Andalucía. Y es que en esta comarca de gran tradición e historia hay vestigios que van desde el Paleolítico, pasando por ídolos de la Edad de Bronce, hasta estatuas ibéricas. Entre los restos romanos figura un miliar.

Piedras de molino (Autor: Zumaya Ambiente Creativo)

Para rememorar el importante pasado árabe, se recomienda el paseo por el laberinto de callejuelas blancas de Zuheros, disfrutando de su castillo y sus miradores. Asimismo, conviene descubrir el arte barroco en iglesias y plazas de los municipios del espacio. En ellos hay que degustar su exquisita gastronomía, acompañándola de los vinos de la tierra y el internacional Anís de Rute. Por último, se puede reposar la comida alojándose en la Villa turística de Rute.

Embalse de Iznájar (Autor: Zumaya Ambiente Creativo)